jueves, 25 de agosto de 2016

La cultura no se clausura!


Los espacios culturales diversos, autogestivos, alternativos, independientes, populares... existimos y resistimos!

No tenemos miedo 
Por todxs respondemos!!


















martes, 12 de julio de 2016

Popurri dominguero ♥


El domingo el Olga se llenó de buena vibra por doquier, arte y risas 

Gracias a todxs lxs artistas que estuvieron en escena poniéndole el cuerpo y a todxs lxs que se acercaron a la movida.

Como Arte al ataque nos alegrea poder generar estos espacios donde lxs trabajadorxs de la cultura puedan mostrar lo que construyen día a día, desde la alegre rebeldía. Y mucho más en espacios como nuestro querido Olga Vázquez entre tanta clausura y ataque a la cultura popular. 

Que viva la cultura popular y autogestiva, que vivan lxs trabajadorxs de la cultura.. La revolución es imposible sin el arte! 

    

* Gracias a la grosa de Ayelén Rodriguez por las hermosas fotografías 


















sábado, 9 de julio de 2016

Pegatinas + Arde Closet #9


A 47 años de Stonewall
LA REVUELTA CONTINÚA!

Pegatinas // Mensajes en las paredes // Arde Closet #9 La Plata

El sábado 28 de Junio de 1969 se encendió la mecha, ese 28 de Junio se dijo basta a los abusos, la persecución y maltratos de quienes querían imponernos una cierta forma de ser, sentir, amar, vivir. Hace 47 años, en un bar llamado Stonewall Inn (Nueva York), Sylvia y Marsha – mujeres trans, travestis, una negra y otra puertorriqueña - fueron las que arrojaron las primeras piedras de las muchas que vendrían. Estaban en la primera línea y en avanzada y junto a ellxs lesbianas, putos y drag queens. Mientras la noche se iba prendiendo fuego, obligaban a la policía a retroceder mientras se corrían los bordes del patriarca y su heteronorma.

Durante los ‘60 las redadas eran algo frecuente, como así las golpizas y detenciones a todxs aquellxs que no se ajustaran a “la norma”. La comunidad LGBTTTIPQ había estado todo ese tiempo contenida por las líneas del Stonewall Inn pero después del 28 de Junio nada fue lo mismo. La rebeldía y resistencia florecieron del fuego, de los disturbios, de la revuelta que buscó terminar con la opresión, los abusos y el homolesbotransodio, donde se dijo basta y se perdió el miedo. Las manifestaciones continuaron, se tomó la palabra y se tomaron las calles con todos los colores del arcoiris para dar batalla al heteropatriarcado y hacer retroceder sus fronteras.

Pasaron 47 años desde aquella noche donde ardieron los closet y se hace necesario que la sociedad siempre conserve Stonewall. No como una mera fecha para recordar sino como una bandera bajo la cual seguir luchando contra una violencia sistemática que quiere controlar nuestros cuerpos, deseos, vida, sueños, gustos y rebeldía. Stonewall representa a quienes se resisten a ser asimilados por el sistema moral del patriarcado. Lxs que no ceden ante las presiones de las fuerzas represivas ni ante el discurso de la integración que el patriarca pretende ejercer sólo bajo sus propias condiciones; la sociedad del patriarcado no busca ampliar el territorio, busca asimilar lo ajeno.

Quieren reducir el Stonewall, quieren volver a meternos en los armarios, ponernos límites y fronteras… pero seguimos diciendo BASTA a este sistema patriarcal y machista que busca normalizar nuestros cuerpos cuando estos no responden al binomio biologicista “hombre-mujer”, que quiere imponernos un casillero; BASTA a la heterosexualidad obligatoria que se presenta como único fin. Repudiamos la cosificación de las personas y los estándares de belleza impuestos por los medios masivos de comunicación, que utiliza un discurso que invisibiliza, banaliza, estereotipa y perpetúa las categorías heteronormativas. BASTA a la policía de lxs cuerpxs! Decimos BASTA a un sistema educativo y de salud que discrimina, que excluye y estigmatiza las identidades autopercibidas, autoconstruidas. BASTA a un sistema capitalista que por un lado margina y cierra puertas empujando a travestis y trans al desempleo o la prostitución, y por el otro crea un mercado de consumo de una cultura gay-friendly trivial y meramente comercial.

BASTA a una policía, poder político y judicial que reprime, violenta, encarcela, criminaliza. Exigimos el desmantelamiento de aquellas redes de poder que colocan a travestis y trans en el último eslabón de una cadena de narcotráfico para luego justificar las requisas policiales donde se las violenta, discrimina y violan sus derechos amparados en la Ley de Identidad de Género. No queremos una Ley de papel, sino que su aplicación se dé en todos los rincones no para que se legalice el deseo o la autodeterminación, sino para que situaciones de violencia y discriminación no queden impunes.

Luchamos para que se respete nuestro derecho a construir, deconstruir y volver a construir nuestra identidad cuantas veces queramos como así de amar y besar a quienes se nos plazca. Peleamos para que el poder que pretende regular las identidades y los cuerpos, respete nuestra soberanía sobre los mismos y nuestros derechos reproductivos como así el derecho a acceder a un aborto seguro y legal tanto a mujeres como así a varones trans.

Luchamos y seguiremos luchando porque una vez que Stonewall Inn se prendió fuego ardió el heteropatriarcado. Y así como la comunidad LGBTTTIQP tiró hace 47 años la primera piedra, hoy seguimos revelándonos contra las fuerzas represivas del patriarcado y la heteronorma.

No queremos casilleros, no queremos una política de “integración”, no buscamos encajar, no queremos un discurso que “acepte” la diversidad mientras que por debajo de la mesa se busca criminalizar, estigmatizar, demonizar nuestra forma de vida, nuestros deseos, pasiones, cuerpos, identidades.

Reivindicamos la vida en la disidencia. Y mientras más personas quemen sus placares y mientras las raíces nacidas en Stonewall se fortalezcan y multipliquen, más se deja en evidencia que el verdadero closet que tiene que arder es esta sociedad patriarcal, capitalista, machista, misógina, heteronormativa y homolesbotrasodiante.

Porque orgullo es libertad y lucha. Orgullo es organizarnos contra la violencia institucional, mediática, religiosa, familiar, médica, policial, judicial y educativa que quiere imponernos una normalidad asquerosamente repulsiva. Orgullo es asumirnos como disidentes, rebeldes, revoltosxs, creadorxs (y creativos) de nuestra propia identidad. Orgullo es el fuego que incendia los closet y pinta un arcoiris en el cielo.

Stonewall sigue vivo y revulsivo. 
Basta de heterosexualidad obligatoria
Basta de homolesbobitransodio…
Ni una trans- travesti-torta-puto-bi menos - El heteropatriarcado MATA!
Aborto legal para lxs pibxs trans!
Implementación efectiva y ya del cupo laboral trans!
Justicia por Diana Sacayán!

LA REVUELTA CONTINÚA… FURIA TRAVESTI!!
























martes, 28 de junio de 2016

LA REVUELTA CONTINÚA!


El sábado 28 de Junio de 1969 se encendió la mecha, ese 28 de Junio se dijo basta a los abusos, la persecución y maltratos de quienes querían imponernos una cierta forma de ser, sentir, amar, vivir. Hace 47 años, en un bar llamado Stonewall Inn (Nueva York), Sylvia y Marsha – mujeres trans, travestis, una negra y otra puertorriqueña - fueron las que arrojaron las primeras piedras de las muchas que vendrían. Estaban en la primera línea y en avanzada y junto a ellxs lesbianas, putos y drag queens. Mientras la noche se iba prendiendo fuego, obligaban a la policía a retroceder mientras se corrían los bordes del patriarca y su heteronorma.

Durante los ‘60 las redadas eran algo frecuente, como así las golpizas y detenciones a todxs aquellxs que no se ajustaran a “la norma”. La comunidad LGBTTTIPQ había estado todo ese tiempo contenida por las líneas del Stonewall Inn pero después del 28 de Junio nada fue lo mismo. La rebeldía y resistencia florecieron del fuego, de los disturbios, de la revuelta que buscó terminar con la opresión, los abusos y el homolesbotransodio, donde se dijo basta y se perdió el miedo. Las manifestaciones continuaron, se tomó la palabra y se tomaron las calles con todos los colores del arcoiris para dar batalla al heteropatriarcado y hacer retroceder sus fronteras.

Pasaron 47 años desde aquella noche donde ardieron los closet y se hace necesario que la sociedad siempre conserve Stonewall. No como una mera fecha para recordar sino como una bandera bajo la cual seguir luchando contra una violencia sistemática que quiere controlar nuestros cuerpos, deseos, vida, sueños, gustos y rebeldía. Stonewall representa a quienes se resisten a ser asimilados por el sistema moral del patriarcado. Lxs que no ceden ante las presiones de las fuerzas represivas ni ante el discurso de la integración que el patriarca pretende ejercer sólo bajo sus propias condiciones; la sociedad del patriarcado no busca ampliar el territorio, busca asimilar lo ajeno.

Quieren reducir el Stonewall, quieren volver a meternos en los armarios, ponernos límites y fronteras… pero seguimos diciendo BASTA a este sistema patriarcal y machista que busca normalizar nuestros cuerpos cuando estos no responden al binomio biologicista “hombre-mujer”, que quiere imponernos un casillero; BASTA a la heterosexualidad obligatoria que se presenta como único fin. Repudiamos la cosificación de las personas y los estándares de belleza impuestos por los medios masivos de comunicación, que utiliza un discurso que invisibiliza, banaliza, estereotipa y perpetúa las categorías heteronormativas. BASTA a la policía de lxs cuerpxs! Decimos BASTA a un sistema educativo y de salud que discrimina, que excluye y estigmatiza las identidades autopercibidas, autoconstruidas. BASTA a un sistema capitalista que por un lado margina y cierra puertas empujando a travestis y trans al desempleo o la prostitución, y por el otro crea un mercado de consumo de una cultura gay-friendly trivial y meramente comercial.

BASTA a una policía, poder político y judicial que reprime, violenta, encarcela, criminaliza. Exigimos el desmantelamiento de aquellas redes de poder que colocan a travestis y trans en el último eslabón de una cadena de narcotráfico para luego justificar las requisas policiales donde se las violenta, discrimina y violan sus derechos amparados en la Ley de Identidad de Género. No queremos una Ley de papel, sino que su aplicación se dé en todos los rincones no para que se legalice el deseo o la autodeterminación, sino para que situaciones de violencia y discriminación no queden impunes.

Luchamos para que se respete nuestro derecho a construir, deconstruir y volver a construir nuestra identidad cuantas veces queramos como así de amar y besar a quienes se nos plazca. Peleamos para que el poder que pretende regular las identidades y los cuerpos, respete nuestra soberanía sobre los mismos y nuestros derechos reproductivos como así el derecho a acceder a un aborto seguro y legal tanto a mujeres como así a varones trans.

Luchamos y seguiremos luchando porque una vez que Stonewall Inn se prendió fuego ardió el heteropatriarcado. Y así como la comunidad LGBTTTIQP tiró hace 47 años la primera piedra, hoy seguimos revelándonos contra las fuerzas represivas del patriarcado y la heteronorma.

No queremos casilleros, no queremos una política de “integración”, no buscamos encajar, no queremos un discurso que “acepte” la diversidad mientras que por debajo de la mesa se busca criminalizar, estigmatizar, demonizar nuestra forma de vida, nuestros deseos, pasiones, cuerpos, identidades.

Reivindicamos la vida en la disidencia. Y mientras más personas quemen sus placares y mientras las raíces nacidas en Stonewall se fortalezcan y multipliquen, más se deja en evidencia que el verdadero closet que tiene que arder es esta sociedad patriarcal, capitalista, machista, misógina, heteronormativa y homolesbotrasodiante.

Porque orgullo es libertad y lucha. Orgullo es organizarnos contra la violencia institucional, mediática, religiosa, familiar, médica, policial, judicial y educativa que quiere imponernos una normalidad asquerosamente repulsiva. Orgullo es asumirnos como disidentes, rebeldes, revoltosxs, creadorxs (y creativos) de nuestra propia identidad. Orgullo es el fuego que incendia los closet y pinta un arcoiris en el cielo.

Stonewall sigue vivo y revulsivo. 
Basta de heterosexualidad obligatoria
Basta de homolesbobitransodio…
Ni una trans- travesti-torta-puto-bi menos - El heteropatriarcado MATA!
Aborto legal para lxs pibxs trans!
Implementación efectiva y ya del cupo laboral trans!
Justicia por Diana Sacayán!


LA REVUELTA CONTINÚA… FURIA TRAVESTI!!


lunes, 27 de junio de 2016

14 años de vigilia y puente... DARÍO Y MAXI PRESENTES!

Pasión por la justicia (Pensando en Darío Santillán)
Vicente Zito Lema


Cuando vio a las humildes mariposas del bañado
Con sus alas clavadas y quemadas
En el altar de todos los días,
Más que clamar a los dioses por justicia
O derramar nuevas lagrimas sobre los valles agotados del lamento
Quiso ser justo
Las puertas de cristal del paraíso están cerradas
Ni siquiera piedad tendrán las mariposas, se dijo
En un tiempo donde los cielos son una tierra sin luz, baldía
Y las flores del amor se pudren antes de nacer
En los bordes de las tumbas…

Quiso ser justo y ningún ángel ciego le entregó su espada
Ningún héroe antiguo le susurró secretos; ningún viento
Cálido y venturoso acaricio las velas de su navío…
A mordiscones, entre gritos de pecho desnudo y gomas quemadas
para el vuelo de los cuervos
Apenas empuñando un palo y el pañuelo palestino
Debajo de los ojos que ardían
En el grueso mar de las desdichas
Inició su odisea…

Mientras su vida navegaba sobre la cresta de las olas
Supo que hay una ciudad en las colinas de la riqueza
Donde los cuerpos devoran a los cuerpos como si fueran de oro…
Y que otra ciudad crece y crece en las espaldas de la basura
Y allí las almas lloran a las almas como si fueran el pan de dios…
Quiso ser justo y recorrió la muralla que separa las ciudades
Supo que las murallas de piedras son pasiones tristes
Y la última piedra es el silencio
Supo que las bocas del silencio jamás besan
Y que el pecado de la pobreza se paga con la muerte…

Una noche de tormenta con furiosos destellos azules
Soñó que la diosa justicia – Temis, la madre
de las parcas, la llamaban – ,
Se alzaba desde el fondo de las aguas y se escurría
Como un pez de sol entre sus sábanas frías…
Se arrimó al fuego, buscaba un abrazo. Ella se negó, con risas.
Sintió el desprecio como si fuera un gato de porcelana
Solo puedes mirarme y desearme. Mi dueño es la ley,
y el dueño de la ley es el poder, que tiene un dueño…
la muerte, que violó a mi madre, para que
yo naciera, dijo ella, y su voz de infante
pareció la seda del alba
cuando la rasga un relámpago…
Y se fue de su vida como se fue del sueño
Desnuda y ajena, igual que cuando llegó…
A caballo de la eternidad…

Abrió sus ojos de la oscuridad de una cueva de diamantes…
Detrás de los pinos tardíos el desierto se movía
Más rápido que el viento y tan frágil
Como una bailarina
Y más lejos, donde la mirada se termina entre crespones de niebla
Pudo leer el anuncio del alba: ya llega la estrella matutina…
La justicia se ofende con las pasiones, dijo, casi a gritos
hechizado por la luz, aún sin decidirse
entre el rojo y los celestes que abundaban…
Acaso el terror le haya secado los labios, dijo, más calmo
La justicia cierra su culo sobre la riqueza
y se pavonea con aires de ninfa, dijo, y se rió
como ríen los muchachos en el barrio…
Vio mil potros sudorosos al galope por las pampas y pensó
otra vez en la justicia…
Su belleza huele a cadáver pero ella no lo sabe…
Nació muerta en un tiempo de esclavos, dijo al fin,
con tristeza y agotó su cigarrillo
como quien agota la paciencia en los filos del aire…

Quiso ser justo. Volvió a su navío. A su viaje
Entre las aguas de la miseria y los barros
Del dolor que se eterniza y se muestra
Al desnudo y tan natural como la noche más noche
Donde ni siquiera brilla el consuelo de la luna…
Quiso ser justo. Allí estaban las fábricas cerradas,
Las escuelas caídas como hojas del peor invierno, ayer doradas,
Y los hospitales con sus madres y sus niños en colas infinitas
Que poco alivian los rezos y las maldiciones
Allí estaban la prostitución y el pegamento

para las criaturas que cruzan la puerta del infierno
Allí, bajo las ramas raquíticas y las ochavas mojadas
se veían los colchones de jirones, de fantasmas,
para que los viejos entre toses y gargajos
amarillos tengan el último de los sueños negros…
Quiso ser justo y abrió su corazón a todas las lluvias…
Con la inocencia del recién nacido
Era el fervor de quien decide mover el mundo
Día tras día… hora por hora…
Hasta lograr con sus manos el milagro…

Quiso ser justo allí donde lo justo escasea como los lirios en el potrero
Eligió por puerto un barrio donde sólo abundan los caminos
Que llevan al cementerio
Trabajó duro en la bloquera (lo más duro fue organizarla)
Trabajó duro levantando la salita de salud y la biblioteca
Trabajó duro moviendo las conciencias
En el pueblerio duro del sur

Quiso ser justo: o sea que su acción diera sentido
a la idea primigenia de la vida,
la que mueve las almas y los sueños;
o sea darle finalidad de bien común
a la reproducción material de la existencia,
para que el gozo de lo creado
detrás de la necesidad,
en pos de la belleza,
no lo pervierta el valor de cambio,
tampoco lo espante la usura;
Y más aún: que la igualdad en las dichas
de la vida resulte la más dicha,
en el viaje de los cuerpos amorosos
que trepan a sus navíos…

Quiso ser justo y cuando el hambre no tuvo respuesta
Recogió piedras para acompañar las palabras – y las palabras
fueron más limpias y más sonoras –
Y cortó las calles, las rutas y los puentes
para no cortar
el dulce hilo de la vida

Y sonrió con la bella arrogancia del justo: no somos
elefantes para morir en soledad, dijo
Aunque cierren los ojos y nos desprecien, aquí estamos…
Aunque nos declaren la guerra seguimos en el viaje, dijo
Y junto a sus compañeros del barrio que cuidaban su navío
Alzó sus manos con palos hacia el cielo
Como si fueran la corona triunfante de la tierra…

Esa mañana como nunca la gente del reclamo a flor de piel estaba allí
con tantas cicatrices como mil colores
Sobre los cuerpos sin artificio
También como nunca las fuerzas del poder los esperaban,
Arteros en lo suyo,
Preparados para una guerra en el espacio
Quiso ser justo entre los justos
Rabioso, con toda la espuma del amanecer
Amenazante, listo para pisotear la cabeza del monstruo
Otra vez la historia se obstinó en mostrar
Que las armas en manos del poder
Pueden más que los corazones desarmados…
Quiso ser justo entre los justos
Ayudó como pudo en el desorden de la retirada
Cuidó a los más desesperados
Dio aliento al que sufría las heridas (eran balas de goma
y después de plomo)
Siguió siendo justo con ojos desencajados
Por los gases y las visiones del dolor
Ardía, era muy joven, no había bebido los alegres vinos
en la noche de bodas,
Sintió que vivía las vísperas del adiós
Estaba marcado y lo perseguían
Apenas tuvo tiempo de tomar la mano del compañero en agonías
No es bueno que muera en soledad…
Es necesario que alguien sostenga su mirada…
Es justo morir a su lado, acaso dijo…
… Dio su espalda a la partida de asesinos
Los tiros fueron muchos y sintió que una nube de brazos
lo subían otra vez a su navío
Y mientras los vientos y las aguas lo llevaban del este hacia el oeste
Vio como las rojas y amarillas, humildes mariposas del bañado
Nunca antes tan brillantes
Rompían con sus alas
Las puertas de cristal del paraíso…


(* Fotos de Ayelén Rodríguez)